Oh no, el verano ya llegó hace rato y con fuerza. Y yo, desde mi terquedad mas pura del mismo necio, me resistí para mantener el pelo extravagante.
La resistencia perduró hasta el 26 de enero. Las altas temperaturas y mi pelo, estaban interrumpiendo mis responsabilidades. Decidí cortarme de una vez, y de una vez para no sentir el sufrimiento de perder al amigo sin nervio.
Por suerte, no fué mucho. Y ya me acostumbré. Puesto que no fue tanto el corte, creo que tendré que regresar el proximo mes. Pero bueno, mi aspiración siempre fué tener cola. Amarrarme y sentir extrañamente el espíritu indígena.
Maldigo al clima, realmente, es desagradable el trastorno climático se vuelve bipolar en la ciudad Limeña.
Mientras, seguiré con las ganas de verme tal como deseo, y eso llegará en invierno. Solo es la cuestion de gusto y capricho que envuelve muchas veces mi deseo de verme al espejo y decirme: Me veo bien.
Pero que es la satisfaccion física. La mayor de las bellezas es invencible al ojo. Me gusta creer que mi cuerpo es una carcel del alma, así mis verdaderos límites son infinitos.
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